Cada vez viene siendo más habitual en las escuelas y en las familias involucrar a los pequeños en la elaboración de recetas, para que de esta forma no sólo sea un entretenimiento y un momento para gozar con ellos, sino que también desde pequeños puedan aprender el arte de la cocina y muy importante también, los ingredientes que se emplean. Es una manera muy directa de enseñarles qué alimentos son más sanos y apropiados para una dieta sana.
Dentro de esta sociedad tan preocupada por la obesidad infantil y los malos hábitos alimentarios, este tipo de actividad que, como comentamos, desde las escuelas se potencia, puede ser un intento muy válido para mejorar, desde la base, esas preocupaciones sociales.
Los más peques pueden colaborar con nosotros de muchas maneras, desde lavar frutas y verduras, mezclar alimentos, pelar huevos cocidos, aplastar patatas, por ejemplo, untar cremas, y muy importante, lavar los utensilios y la mesa.
Evidentemente en algunas de estas tareas se necesita que los instrumentos de cocina estén adaptados a su tamaño. Imaginaos a un niño pequeño amasando pan con un rodillo normal. Por eso, han aparecido “kits” de cocina adaptados a sus necesidades.
Creo que ya va siendo hora que nos pongamos manos en la masa, nunca mejor dicho, y empecemos a elaborar unos panecillos o unos pasteles que tanto nos gustan con la ayuda de nuestros pequeños. ¡Ya veréis como disfrutarán!
Imágenes de colloco.co.uk / entrechiquitines.com





Mar, Mar 9, 2010
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